¡Tus hijos tienen que leer esto!

Por: Yadira Álvarez (Tomado de Cachivache Media)

“There are no maps. You can’t map the sense of humor”
Terry Pratchett

“Terry Pratchett tiene 50 años y vive detrás de un teclado en Wiltshire, donde contesta el correo en un intento desesperado de encontrar tiempo para escribir. Solía cultivar plantas carnívoras, pero ahora se han adueñado del invernadero y él evita acercarse. Cree que tal vez sea hora de que vayan a buscarse la vida”Así se leía en la sobrecubierta del primer libro de Terry Pratchett que tuve en mis manos hace casi diez años. Era El País del Fin del Mundo, y luego de las primeras cinco páginas quedé definitivamente enganchada. Sufría el síndrome de MundoDisco, al igual que otros dos millones de lectores que en todo el mundo se han aferrado a los bordes de la Gran Tortuga A’Tuin. Porque, a decir de Pratchett en una conferencia ante fans y editores: para vivir, el sentido del humor es, junto al sentido común, el más necesario de los sentidos. Muchos han confesado que un libro de la saga en las manos les ha arreglado el día y además, los ha sometido al difícil trance de tener que aguantar la risa en algún lugar inoportuno.

Terence David John Pratchett, o como lo conocían sus fanáticos, Terry Pratchett, nació el 28 de abril de 1948 en Beaconsfield Bucks, Reino Unido. Con maravillosa irreverencia dijo en una ocasión que la escuela había sido una ayuda insuperable, pero que su principal fuente de educación era la Biblioteca Pública de Beaconsfield. En 1959 se inscribió en el Instituto Técnico Wycombe en lugar de estudiar gramática porque pensó que “la madera sería más divertida que el latín”. Y se refería a sí mismo como un “estudiante del montón”, ya que aun en ese momento no tenía una visión real de lo que quería hacer con su vida. A los trece años publicó su primer relato, titulado The Hades Business, en la revista estudiantil de su instituto. Por su calidad narrativa e interesante enfoque, dos años más tarde este relato fue publicado para la venta comercial. Y ya sabía Pratchett a qué dedicar todos sus esfuerzos.

Abandonó el instituto en 1965 con el consentimiento de sus padres, para probar suerte como periodista en el Bucks Free Press. Era un ávido lector y un amante de la narrativa, y nunca dejó que el trabajo en el Press le quitara tiempo a estas actividades. Aprobó el examen del National Council for the Training of Journalists e incluso aprobó estudios superiores de inglés, sin dejar de estar cada día en la calle llevando su azaroso trabajo de reportero. En el mismo año en que decidió cambiar radicalmente su camino, publicó su segundo relato corto, The Night Dweller.

En 1971 la modesta editorial de Collin Smythe publicó su primera novela,The Carpet People, una enternecedora y divertida historia sobre gente pequeña que vive en las alfombras y viaja por ellas como si de países se trataran. Las pocas críticas que recibió fueron favorables, describiéndola como una obra “de extraordinaria calidad” (Teacher’s World) y “una nueva dimensión de la imaginación… con una bella prosa” (The Irish Times).

Por aquella fecha también produjo el cómic Warlock Hall para la revista mensual Psychic Researcher, sobre un departamento ficticio del gobierno que se dedicaba a la investigación paranormal. Aunque algunos críticos calificaron esta serie de “olvidable”, aún algunos sectores de público del Reino Unido la recuerdan con nostalgia.

En 1983, mientras trabajaba para la Central Productora de Electricidad, publicó la primera de las novelas de la saga de MundoDisco, The Colour of Magic. Esta novela fue transmitida por la BBC como un serial en seis partes, y más adelante la cadena de radio emitiría también Equal Rites. Según los críticos, ningún otro libro hasta ese momento había generado tantas reacciones en sus oyentes en Reino Unido. Pasarían muchos años, hasta la aparición de Douglas Adams, para que una obra de fantasía en clave humorística volviera a tener tal repercusión en la radio inglesa.

“En un lejano juego de dimensiones de segunda mano, en un plano astral ligeramente combado, las ondulantes nieblas estelares fluctúan y se separan. La Gran Tortuga A’Tuin se acerca, nadando lentamente por el golfo interestelar, con los pesados miembros llenos de hidrógeno congelado, la enorme y viejísima concha llena de cráteres de meteoros. Con unos ojos del tamaño de mares, encostrados de lágrimas reumáticas y polvo de asteroides, Él contempla fijamente el Destino. En una mente más grande que una ciudad, con lentitud geológica, Él piensa sólo en el Peso.

Por supuesto, la mayor parte del peso se debe a Berilia, Tubul, Gran T’Phon y Jerakeen, los cuatro elefantes gigantes sobre cuyos lomos y amplios hombros bronceados por las estrellas descansa el disco del mundo, enguirnaldado por una enorme catarata a lo largo de toda su circunferencia, y cubierto por la bóveda azul pálido del cielo”.

Así comienza el primer libro de MundoDisco. La saga, con cuarenta libros publicados en varios idiomas, sucede en un mundo semi-medieval aunque algunas historias están ambientadas en la era victoriana. Los libros toman ideas prestadas o parodian a autores como J. R. R. Tolkien, Robert E. Howard, H.P. Lovecraft o William Shakespeare. Y toman también de la mitología, relatos tradicionales y cuentos de hadas, utilizándolos a menudo para establecer paralelismos satíricos con temas culturales, tecnológicos o científicos actuales.

En 1987, poco después de terminar Mort (la cuarta entrega de la serie), Terry decidió que disfrutaba más escribiendo novelas que contestando las preguntas de la prensa sobre reactores nucleares en mal estado, así que renunció a la empresa. Años después amenazaba en broma que escribiría un libro sobre PowerGen si pensara que alguien iba a creérselo. Así se desvinculó del entorno energético para dedicarse completamente a la creación e investigación de su MundoDisco, produciendo casi un libro por año y llegando a ser considerado el autor inglés mejor remunerado hasta la llegada de J.K. Rowling con Harry Potter.

Uno de los lugares más conocidos y populares para los lectores de la saga es precisamente la Universidad Invisible de la ciudad de Ankh-Morpork, donde estudian los magos de MundoDisco. En algunas referencias humorísticas al campus universitario, las locuras de los estudiantes y las actitudes del claustro mágico, el autor remeda la extrema formalidad, el burocratismo y la autoridad escolástica de las instituciones universitarias en todo el mundo, particularmente en el Reino Unido. Dentro de la Universidad está la Biblioteca de Magia, donde vive y trabaja uno de los personajes más emblemáticos de la saga: El Bibliotecario. A causa de un accidente mágico nunca bien explicado, este hechicero ha sido convertido en un orangután con pésimo carácter que maneja de forma completamente heterodoxa el catálogo y los libros de magia. Aunque no hable, es con toda probabilidad es el ser más inteligente y fuerte de todo Ankh-Morpork, y llamarle “mono” puede tener consecuencias graves en el orden de dolorosos e irreparables daños físicos.

Como dato curioso está el hecho de que al autor le interesaban realmente los orangutanes, se vinculó con la Orang-Ute Foundation y participó en iniciativas de promoción para proteger la vida salvaje en Borneo. Siguiendo sus pasos, los fans en las convenciones de MundoDisco tomaron la “Orang-Ute” como objeto de beneficencia. En cada convención a la que acudía el autor se subastaba la posibilidad de aparecer como un personaje de relleno en el siguiente libro que Terry Pratchett escribiera, y todos los fondos recaudados se destinaban a la “Orang-Ute”.

La saga es el hogar de El Espacio-B, la loca Guardia Nocturna de Ankh-Morpork, las hadas, brujas, hechiceros locos de todas las regiones de MundoDisco, los hijos pródigos y los favoritos de dioses o demonios, enanos, dragones, en fin… toda la gama de divertidas recreaciones de un escritor que valientemente tomó las riendas de la ciencia ficción y la fantasía llevándolas por un camino inusual: el chiste, la crítica social y la alienación. Las situaciones son inversas a las de los libros usuales. Los gnomos son sucios y desagradables. El Ratoncito Pérez es un sádico y lleva tenazas por si acaso una muela hace resistencia. Es mejor esconderse de los elfos: son unos hijos de mala madre de mucho cuidado, snobs y homicidas. Los guardias citadinos se caracterizan por ser desorganizados y cobardes. El gremio de asesinos y el de ladrones están debidamente sindicalizados, pagan impuestos y van a la huelga si es necesario. Los dragones sólo existen cuando crees en ellos (y, si estás en pleno vuelo a lomos de uno, te conviene tener mucha fe). Los dioses sólo existen cuando los recuerdas, y las fronteras (aunque no creas en ellas) existen y hasta te puedes “caer” de este mundo loco hacia las inmensidades del espacio exterior.

Pero MundoDisco no sólo parodia los relatos de fantasía. También la ciencia ficción, las ciencias puras, la música y hasta algunas de las más famosas obras de las artes plásticas recibieron su ramalazo bajo la pluma irreverente de Terry Pratchett. Así tenemos que ¡Guardias! ¿Guardias? parodia a El Hobbit; Eric hace otro tanto con clásicos como La Ilíada y La Divina Comedia; y Mascarada se ríe a todas luces de El Fantasma de La Ópera. Además, MundoDisco también hace mofas de Hollywood, las clases sociales, el mito de Papá Noel, y hasta llega a parodiar los grupos de rock en el volumenMúsica Soul, donde la carátula es una muy bien lograda caricatura de la portada del disco Bat Out Of Hell de Meat Loaf.

MundoDisco es otro de esos ejemplos del worldbuilding narrativo, una demostración de que no importa cuán paródica pueda ser una obra, el cuidado del idioma, el rigor argumental y el oficio son imprescindibles si se quiere lograr una narrativa de calidad. Sobre esa cuerda, Pratchett publicó tres volúmenes de The Science of Discworld (La ciencia del Mundodisco), en colaboración con Ian Stewart, matemático y popular autor de libros de divulgación, y Jack Cohen, biólogo y colaborador de escritores en la creación de alienígenas plausibles. A su extremo cuidado en el uso del lenguaje sumaba, pues, una recreación coherente y estudiada de espacios, personajes, fenómenos, mapas y culturas.

A la pregunta de cuál era el origen de MundoDisco, Pratchett dio una repuesta que, de alguna manera, reflejó el sentir de muchos escritores británicos de fantasía: “Supongo que simplemente pensaba que se podía hacer mucho más con la fantasía. MundoDisco empezó porque pensaba que había mucha novela sub-Tolkien mala por ahí a principios de los 80, pero después una cosa llevó a la otra, más o menos. Y no es que no me guste Tolkien –de hecho lo adoro– pero hubo un momento en que casi todo era simplemente eso: sub-Tolkien”

Ahora, si bien los libros pueden leerse individualmente, se recomienda seguir un cierto orden de lectura para un mejor disfrute, ya que por temas y personajes se dividen en arcos argumentales:

– La Saga de los Magos: El Color de la Magia; La Luz Fantástica; Rechicero;Eric; Tiempos Interesantes; El País del Fin del Mundo; El Último Héroe.

– La Saga de la Guardia Nocturna: ¡Guardias! ¿Guardias?; Imágenes en Acción; Hombres de Armas; Pies de Barro; Patriota; El Quinto Elefante; Ronda Nocturna.

– La Saga de las Brujas: Ritos Iguales; Brujerías; Brujas de Viaje; Lores y Damas; Mascarada; Carpe Jungulum.

– La Saga de la Muerte: Mort; El Segador; Música Soul; Papá Cerdo; Ladrón del Tiempo.

En agosto de 1999 Steve Jackson Games publicó el juego de rol Discworld en sistema GURPS, con colaboraciones de Terry e ilustraciones de Paul Kidby, con lo cual muchísimos fans llegaron a preguntarse qué otro mundo de la creación fantástica no iba a conquistar este atrevido escritor.

Pero no solo este mundo plano ha disfrutado de muy buena acogida. Otros títulos de su autoría han alcanzado un gran éxito en todos los públicos. Entre ellos destacan una trilogía de libros (la Trilogía del Éxodo de los Gnomos) dedicados a un público más infantil. El primer libro de esta saga,Camioneros, marcó el hito de ser el primer libro para niños en aparecer en las listas de ventas de ficción para adultos. Los otros títulos de la trilogía sonCavadores y La Nave. En esta saga se narran las peripecias de seres de no más de 10 cm de altura, obligados a trasladarse de una tienda por departamentos que han convertido en su morada ancestral. En coautoría con Neil Gaiman, tiene además una de las aventuras editoriales más atrevidas y cargadas de accidentes, Solo Tú Puedes Salvar a la Humanidad y Buenos Presagios.

Pratchett fue uno de los primeros escritores en comunicarse con sus fans vía internet y durante más de una década fue uno de los contribuidores de los grupos de noticias Usenet alt.fan.pratchett y alt.books.pratchett. Su iniciativa sirvió como incentivo para que otros escritores se sintieran motivados a utilizar esta forma de contacto con colaboradores y grupos de lectores, haciendo más interactivo el vínculo entre los creadores, los críticos y los consumidores.

Las adaptaciones televisivas y cinematográficas de su obra han resultado divertidas, pero en cuanto a la calidad no han estado a la altura del humor inteligente de Pratchett.

Al enterarse en 1998 de su nombramiento como Oficial de la Orden del Imperio Británico en el cumpleaños de la Reina, “por sus servicios a la literatura”, el escritor temió que alguien, tomándose la revancha por su irreverencia sin cuartel, estuviera preparándole una broma pública. Al año siguiente recibió el título de Doctor Honoris Causa en Literatura por la Universidad de Warwick y en 2001 el mismo título honorario por la Universidad de Portsmouth. Específicamente en la ceremonia de investidura de la Universidad de Warwick él mismo replicó haciendo Doctores de la Universidad Invisible a Ian Stewart y Jack Cohen, sus cómplices en la construcción “científica” de MundoDisco. En los fastos de Año Nuevo de 2009 fue asimismo armado Caballero.

Terry Pratchett anunció el 11 de diciembre de 2007 que padecía un mal de Alzheimer prematuro. Sin embargo, anunció que plantaría cara a la enfermedad porque pensaba tener tiempo para escribir algunos libros más. Insistió en su anuncio en que no era simplemente un “no estoy muerto”. Aunque utilizó su característica ironía al decir “por supuesto, estaré muerto en un futuro, como todo el mundo” y alegó estarse tomando el problema con filosofía y optimismo reservado.

De esta difícil etapa datan los libros Nation, Perillan y Dodger. El primer libro particularmente, cargado de sentido del humor y optimismo, trata temas esenciales con una cuidada ligereza aparente. La muerte, la pérdida, el amor y la lucha entre el bien y el mal guían al lector por la aventura de dos jóvenes que deben reinventar su historia y su país. Es la novela que Pratchett escribió justo después de conocer su enfermedad y son muchos los que la consideran su libro más especial. Es, por lo tanto, una novela con distintos niveles de lectura que puede interesar al público adolescente, pero también a los adultos. Inteligente, ingeniosa y repleta de la sátira inimitable de Terry Pratchett, esta es una gran aventura que vuelve al mundo de revés, literalmente.

Terry Pratchett falleció el 12 de marzo de 2015 en su casa cerca de Stonehenge, donde vivía con su mujer Lyn y su hija Rhianna Pratchett, también escritora, guionista de televisión y videojuegos e historietista, digna seguidora de su padre.

Unas cuantas reseñas atrás recomendaba la lectura en alta voz de El Autoestopista Galáctico para alegrar a novias deprimidas y amigos en desgracia. En el caso de la obra de Terry Pratchett, sugiero que además se la lean a sus hijos. Créanme, y lo digo por experiencia: lo agradecerán.

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